ERROR.

Recursos simbólicos para la Praxis cotidiana.

Prefacio a la edición en inglés de “Empirismo y Subjetividad”

Gilles Deleuze

A veces soñamos con una historia de la filosofía que enumerara solamente los conceptos nuevos creados por un gran filósofo—sus contribuciones más esenciales y creativas. El caso de Hume podría empezar a hacerse con la siguiente lista:

—Estableció el concepto de creencia (belief) y lo puso en el lugar del conocimiento. Laicizó la creencia, convirtiendo el conocimiento en una creencia legítima. Indagó sobre las condiciones que legitiman la creencia, y sobre la base de esta investigación elaboró el boceto de una teoría de las probabilidades. Las consecuencias son importantes: si el acto de pensar es creer (belief), el pensamiento tiene menos razones para defenderse del error que de la ilusión. Creencias ilegítimas rodean, quizás inevitablemente, al pensamiento, como una nube de ilusiones. Al respecto, Hume anticipa a Kant. Se requerirá todo un arte, y todo tipo de reglas, para distinguir entre las creencias legítimas y las ilusiones que las acompañan.

—Le otorgó a la asociación (association) de ideas su significado real, haciéndola una práctica de formaciones culturales y convencionales (convencionales en lugar de contractuales), en vez de una teoría de la mente humana. De este modo, la asociación de ideas existe para que existan (for the sake of) la ley, la economía política, la estética, y demás. La gente pregunta, por ejemplo, si es suficiente lanzar una flecha a un sitio para convertirse en su dueño, o si uno debe tocar el punto con sus propias manos. Ésta es una pregunta acerca de la correcta asociación entre una persona y una cosa, para que la persona devenga propietaria de la cosa.

—Creó la primera gran lógica de las relaciones, mostrando en ella que todas la relaciones (no sólo las “cuestiones de hecho” sino también las relaciones entre ideas) son externas a sus términos. Como resultado, constituyó un mundo multifacético de experiencia basado en el principio de la exterioridad de las relaciones. Empezamos con partes atómicas, pero estas partes atómicas tienen transiciones, pasajes, “tendencias,” que circulan de unas a otras. Estas tendencias dan lugar a hábitos. ¿No es ésta la respuesta a la pregunta “qué somos”? Somos hábitos, nada más que hábitos—el hábito de decir “yo.” Tal vez, no hay una respuesta más sorprendente al problema del Yo (Self).

Sin duda podríamos prolongar esta lista, que ya da testimonio del genio de Hume.
Gilles Deleuze 1989

Traducción: F. Yamamoto.
Última actualización: Diciembre 15, de 2008.

Descargar PDF »


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *